viernes, 26 de octubre de 2012

Louis Kahn



Louis Kahn, el poder de la arquitectura
Las grandes exposiciones retrospectivas son una de las características de nuestra cultura del espectáculo del sigo XXI. Una manera de poner en valor y divulgar, a creadores que por el paso del tiempo son olvidados por el  gran público. El arquitecto americano de origen estonio Louis Kahn, es sujeto de una de estas grandes revisitaciones, con una monográfica que recoge las ideas axiales de su universo creativo. La muestra alojada en el Instituto Nacional de Arquitectura de los Países Bajos, en Róterdam, cuenta con los fondos de los archivos de la universidad de Pensilvania entorno al arquitecto, y tiene el respaldo del Vitra Design Museum y de la fundación Swarovsky.                                                                                                                El análisis de la herencia creativa de Louis Kahn, lejos de caer en tópicos descriptivos de la arquitectura sobre luz, sombra, espacio y utilidad, asimilable a todos los grandes maestros, avanza por el camino de la crítica comparada, poniendo en relación cada uno de los logros del arquitecto con sus fuentes de inspiración.                                                                             Aúnque la aparencia e imagen principal de sus obras está asentada en una evolución de ritmo sincopado del  estilo internacional, con alzados modulares que se repiten dialogando con la luz y la sombra. Hay un constante leitmotiv que dota de gran personalidad a Louis Kahn, tal es  su interés por la monumentalidad. Entendida esta como una suerte de naturaleza reinterpretativa de las clásicas construciones de naturaleza defensiva. Acontece que una visita en el inicio de su carrera a la ciudad de Carcasona, habría de servirlle de inspiración para crear volumenes de corte infranqueable y aires antiguos. Igual que algunos artistas toman la levedade del vidrio como fuente de inspiración, Louis Kahn traduce en clave moderna la pesada forma de hacer monumentos del medievo.                                  Otra fuente de inspiración es la idea de la ruína. La ciudad de San Gimignano, con el conjunto de torres que semejan antiguas columnas de un imposible templo de Salomón, son así mismo inspiración para Louis Kahn. De modo que la dualidad de ornamento reticular y laudatio del aire de las torres infinitas, sirve para concebir otros edificios en los que el expresionismo se mezcla con el estilo internacional. No es solamente una réplica de formas ornamentales, sino una mímesis de funciones de habitabilidad de viejas estructuras con nuevos usos, lo que se alcanza.                                                                                                        Las dos ideas de monumentalidad y de la ruína tienen en las arquitecturas visionarias de Ledoux y Boullée, afinidades electivas donde encontrar antecedentes de proyectos y obras. La naturaleza del espacio público concebido por los arquitectos visionarios, toma carta de reproducción en la idea que de la ciudad tiene Louis Kahn. Formas geométricas, perspectivas lineales y soluciones a gran tamaño, íncluso a veces de una audacia avant la lettre, son algunhas de las peculiaridades de los visionarios que encontramos en Louis Kahn. La arquitectura se torna propuesta intelectual y hace discurso no solamente sobre la cualidad de los volúmenes, sino también sobre la función de la forma. Formas que sirven para hacer ciudad en tamaño monumental. Y formas que sirven por otro lado, para hacer interiores en tamaño pequeño. Aparece pues la función revisada del interior y  los juegos intelectuales de función-forma en nuevos espacios que combinan estancias clásicas del hogar en una programación antes de tiempo de un juego postmoderno. No en vano, Louis Kahn, fue maestro entre otros de Robert Venturi, y con el, tambien se habría de forjar la última iconoclastia del siglo XX, eñ “todo vale” postmodern.                                                                                                           Hay en fin una afición aún, la de Louis Kahn por Piranesi. El grabador, teórico, arquitecto y artista redondo que fue Piranesi, no solamente avanzó en la creación de los souvernirs de la urbe de Roma, pintando y grabando sus deliciosas veduttas. También creó una semiótica de la imagen y de la proporción, donde el orden universal, el equilibrio entre cielo y tierra, aire y agua, y fuego, aparecía predeterminado por un juego áureo de esferas sincronizadas para la invención del espacio escénico de la arquitectura. Esta idea del ojo que inventa espacios habitables desde el dramatismo de la imagen semiótica, aparece también en la arquitectura de Louis Kahn, donde las perspectivas ante los edificios son propias de un melodrama. Las separaciones entre construciones son como accesos al proscenio. Y el diálogo entre interno y externo pasa por la sonoridad del foso de una orquesta imaginaria.
Edificios como cuerpos
El proyecto del Yale Universitiy art center, firmado por Louis Kahn, tiene las características del estilo internacional, con materiales técnicos de la época como vidrio y metal, y cuenta también con una estructura formal cuadricular y sencilla. Se complementa con una nota de monumentalidad por la fachada en cortina inmensa del conjunto arquitectónico.                                                    El Richards Medical Research Lab, tiene una estructura que remite a la idea de ruína, recreando las torres de San Gimigniano para concebir el espacio habitable e inventar el entorno expresivo de la arquitectura. Son torres modernas que citan torres medievales y crean una miniatura de skyline de gran urbe al mismo tiempo que citan una arquitectura olvidada del pasado.                                                                                                                     En fin el Salk Institute, Kimbell Art Museum, toma todas las leccións de los arquitectos visionarios y las ideas de Piranesi, de la plaza como escenografía, de la arquitectura como bodegón, para crear un simulacro de escena con un juego de biombos como edificios que tienen todo el poder de lo construído como ideal expresionista dentro de un entorno racionalista.                                                                                                              En el conjunto de arquitectos de referencia internacional, Louis Kahn, tras esta exposición en Róterdam, que viajará por outras ciudades europeas y americanas, tomará un puesto de popularidad, llegando más allá de ser un autor para entendidos. El gran público encontrará en el ecos no solo de los grandes maestres clásicos mencionados. Sino también de Frank Lloyd Wright, de Le Corbusier y de Carlo Scarpa. El ojo que mira al mundo desde la arquitectura intelectual.
Román Padín Otero



Louis Kahn, o poder da arquitectura
As grandes exposicións retrospectivas son unha das características da nosa cultura do espectáculo do século XXI. Un xeito de poñer en valor e divulgar, a creadores que polo paso do tempo son esquecidos para o gran público. O arquitecto americano de orixe estonio Louis Kahn, é suxeito dunha destas grandes revisitacións, cunha monográfica que recolle as ideas axiais do seu universo creativo. A mostra aloxada no Instituto Nacional de Arquitectura dos Países Baixos, en Róterdam, conta cos fondos dos arquivos da universidade de Pensilvania entorno do arquitecto, e ten o respaldo do Vitra Design Museum e da fundación Swarovsky.                                                                                                                A análise da herdanza creativa de Louis Kahn, lonxe de caer en tópicos descritivos da arquitectura sobre luz, sombra, espazo e utilidade, asimilable a tódolos grandes mestres, avanza polo eido da crítica comparada, poñendo en relación cada un dos logros do arquitecto coas súas fontes de inspiración.                                                                             Aínda que a aparencia e imaxe principal das súas obras está asentada nunha evolución de ritmo sincopado do  estilo internacional, con alzados modulares que se repiten dialogando coa luz e a sombra. Hai un constante leitmotiv que dota de grande personalidade a Louis Kahn, tal é o seu interese pola monumentalidade. Entendida esta como unha sorte de natureza reinterpretativa das clásicas construcións de natureza defensiva. Acontece que unha visita no inicio da súa carreira á cidade de Carcasona, habería de servirlle de inspiración para crear volumes de corte infranqueable e aires antigos. Igual que algúns artistas toman a levedade do vidro como fonte de inspiración, Louis Kahn traduce en clave moderna a pesada forma de facer monumentos do medievo.                                  Outra fonte de inspiración é a idea da ruína. A cidade de San Gimignano, co conxunto de torres que semellan antigas columnas dun imposible templo de Salomón, son asemade inspiración para Louis Kahn. Desta volta a dualidade de ornamento reticular e laudatio do aire das torres infinitas, serve para concibir outros edificios nos que o expresionismo mestura co estilo internacional. Non é soamente unha réplica de formas ornamentais, máis unha mímese de funcións de habitabilidade de vellas estruturas con novos usos, o que se alcanza.                                                                                                        As dúas ideas da monumentalidade e da ruína teñen nas arquitecturas visionarias de Ledoux e Boullée, afinidades electivas onde atopar antecedentes de proxectos e obras. A natureza do espazo público concibido polos arquitectos visionarios, toma carta de reprodución na idea que da cidade ten Louis Kahn. Formas xeométricas, perspectivas lineais e solucións a gran tamaño, mesmo ás veces dunha audacia avant la lettre, son algunhas das peculiaridades dos visionarios que atopamos en Louis Kahn. A arquitectura torna proposta intelectual e fai discurso non soamente sobre a cualidade dos volumes, mais tamén sobre a función da forma. Formas que serven para facer cidade en tamaño monumental. E formas que serven doutra banda, para facer interiores en tamaño pequeno. Aparece logo a función revisada do interior e os xogos intelectuais de función-forma en novos espazos que combinan estancias clásicas do fogar nunha programación antes de tempo dun xogo postmoderno. Non en vano, Louis Kahn, foi mestre entre outros de Robert Venturi, logo con el, tamén se habería de forxar a derradeira iconoclastia do século XX, o “todo vale” postmodern.                                                                                Hai en fin una afección aínda, a de Louis Kahn por Piranesi. O gravador, teórico, arquitecto e artista redondo que foi Piranesi, non soamente avanzou na creación dos souvernirs da urbe de Roma, pintando e gravando as súas deliciosas veduttas. Tamén creou una semiótica da imaxe e da proporción, onde a orde universal, o equilibrio entre ceo e terra, aire e auga, e fogo, aparecía predeterminada por un xogo áureo de esferas sincronizadas para a invención do espazo escénico da arquitectura. Esta idea do ollo que inventa espazos habitables dende o dramatismo da imaxe semiótica, aparece tamén na arquitectura de Louis Kahn, onde as perspectivas perante os edificios son propias dun melodrama. As separacións entre construcións son como accesos ó proscenio. E  o diálogo entre interno e externo pasa pola sonoridade do foso dunha orquestra imaxinaria.
Edificios como corpos
O proxecto do Yale Universitiy art center, asinado por Louis Kahn, ten as características do estilo internacional, con materiais técnicos da época como vidro e metal, e conta tamén cunha estrutura formal cuadricular e sinxela. Compleméntase cunha nota de monumentalidade pola fachada en cortina inmensa do conxunto arquitectónico.                                                    O Richards Medical Research Lab, ten unha estrutura que remite á idea de ruína, recreando as torres de San Gimigniano para concibir o espazo habitable e inventar o entorno expresivo da arquitectura. Son torres modernas que citan torres medievais e crean una miniatura de skyline de gran urbe ó mesmo tempo que citan unha arquitectura esquecida do pasado.                                                                                                                     En fin o Salk Institute, Kimbell Art Museum, toma todas as leccións dos arquitectos visionarios e as ideas de Piranesi, da praza como escenografía, da arquitectura como bodegón, para crear un simulacro de escena con un xogo de para-ventos como edificios que teñen todo o poder do construído como ideal expresionista dentro dun entorno racionalista.                          No conxunto de arquitectos de referencia internacional, Louis Kahn, tras esta exposición en Róterdam, que viaxará por outras cidades europeas e americanas, tomará un posto de popularidade, indo máis alá de ser un autor para entendidos. O gran público atopará en el ecos non solo dos grandes mestres clásicos mencionados. Mais tamén de Frank Lloyd Wright, de Le Corbusier e de Carlo Scarpa. O ollo que mira o mundo dende a arquitectura intelectual.
Román Padín Otero

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